Hoy voy de boy bands (2ª parte)

En el capítulo anterior…nos habíamos quedado en mi obsesión adolescente por una niña con corte de pelo  a lo tazón.

En aquellos días las boy bands vivían su época dorada y se replicaban como gremlins en una piscina.

Everyboooooody yeeeeah rock your booooody yeeeeaaah

Si algo tiene éxito, ¿por qué no copiarlo? De esta forma surgieron 1532 grupos clónicos que aspiraban a salir algún día en la portada de la SuperPop o la Vale (qué chungo era el consultorio sexual de la Vale, por cierto. Ni siquiera te habían dado un beso y ahí ya te estaban hablando de la marcha atrás. Cosas que voy a censurar si algún día tengo una hija: un, dos, tres, responda otra vez)

Así que recuerde, teníamos a…

Somos N´Sync, ueeeeeeeeeeeeeeeeeh!!!

Westlife posaban con toda su masculinidad

Una portada de disco preciosa

 

De estos no me acordaba: se llamaban Caught in the act y ellos solitos dan para un tratado de peluquería

 

Esto me lleva a analizar un elemento imprescindible en este tipo de grupos: ¿las armonías melódicas trabajadas? ¿las coreografías imposibles? No. Las mechas.

El único que no lleva es porque va rapado

Esta etapa nos dio grandes momentos, como cuando los Backstreet Boys fueron a Sorpresa Sorpresa. Sí. Podéis buscar en youtube, que hay muchos vídeos. Es todo tan…tan…no sé, definidlo vosotros. (Mención especial al estilismo de Isabel Gemio, que aprovechó el modelito para salir de paje de Gáspar en la cabalgata de su pueblo ese mismo año)

Pero todo se acaba. A tus fans de repente se les quitan las espinillas, maduran y dejan de comprar tus discos, ir a tus conciertos y esperarte horas y horas a la puerta del hotel.

Para unos chavales tan acostumbrados al éxito, el cambio no fue fácil de asumir: se encontraron perdidos; iban por la calle y no se habituaban a que no hubiera un grupo de treinta tías gritando detrás de ellos queriendo un hijo suyo o en su defecto un mechón de pelo, y el que no acabó en una clínica de desintoxicación, acabó pesando 150 kg, saliendo con Paris Hilton, o todas las respuestas anteriores son correctas.

¿Qué conclusiones sacamos años más tarde?

1 – Las quinceañeras tenemos algún tipo de hormona que nos anula el critero por completo. Esto es así generación tras generación, y si hubieras nacido en los noventa, lectora, tendrías tu habitación llena de pósters de los Jonas Brothers, Justin Bieber y Hannah Montana. No te lleves las manos a la cabeza y asúmelo.

2 – ¿Aportaron algo las boy bands? Musicalmente no sé, pero si no hubieran existido, este vídeo tampoco lo habría hecho, así que podemos decir claramente y con mayúsculas: MERECIÓ LA PENA.

* P.D. Años más tarde, ya en la Universidad, descubrí que una amiga, hardcoreta ella en aquel tiempo, llevaba una alianza grabada por dentro con un “Auro & Nick” No se escapa nadie.

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2 comentarios

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2 Respuestas a “Hoy voy de boy bands (2ª parte)

  1. (Soy yo, con mi nueva identidad ultra secreta. Que en tu anterior artículo se me coló la identidad vieja, y como en wordpress no le puedo dar a borrar…)

    Yo me acuerdo de que en los 90 hubo un momento mechas que fue muy duro. Se llevaban las mechas de colores como fucsia, naranja, verde, azul… Era el horror. Yo quería y mis padres no me dejaron, y con la perspectiva que da el tiempo se lo agradezco mil.

  2. maría ruVia

    Impresionante documento gráfico lo de las fans. Anonadada me hallo.

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